Surge Lo Natural
Por Esmeralda Martínez
El Norte
(3 Noviembre 2005).- Consumir vegetales, frutas y carnes orgánicos era, hasta hace algunos años, una realidad lejana e inalcanzable, pero hoy esto es posible con productos hechos en México.

El rancho ecológico El Gato, en Los Herreras, Nuevo León; y el rancho San Francisco, en la Sierra de Arteaga, Coahuila, abarcan en producción una amplia variedad de alimentos orgánicos necesarios para el bienestar del consumidor y de la tierra en donde se cultivan frutas y verduras y se engordan animales.

Georganika, ubicada en Los Herreras, provee de cortes de res orgánicos certificados por Agricoop a distintos restaurantes, hoteles y colegios de Monterrey y del País, así como promueve la venta al menudeo con entrega a domicilio para quienes deseen formar parte de esta tendencia natural.

Su ganado Black Angus es de alta selección, lo que asegura la producción de carne rica en textura y sabor.

"Nosotros nos apoyamos con expertos nutriólogos para diseñar los procesos de alimentación del ganado, que es alimentado con una dieta 100 por ciento vegetariana, balanceada y muy cuidada, eliminando el uso de cualquier tipo de promotor de crecimiento, subproductos de origen animal, anabólicos o antibióticos", señala el propietario de Georganika.

"Esto se complementa con el cuidado y limpieza del rancho. Limpiamos los corrales mínimo tres veces por semana, los comederos se limpian dos veces al día y el agua que utilizamos es de pozo. Con esto evitamos correr riesgos, pues tratamos al ganado lo más más natural posible en todo momento".

Además, la carne pasa por un proceso de maduración de 21 días, para maximizar su sabor y textura.

"Es un añejamiento conocido como dry aged, que prepara los cortes. Después de esto se empacan al vacío y se congelan, para encapsular su valor nutricional y su sabor".

Esto se traduce en una carne de mejor calidad y con una textura real, porque en el proceso de engorda no intervienen químicos ni sustancias que aceleren su crecimiento.

"Esta carne en todo te da más: en nutrición, en que no merma al ponerla en el comal, y quienes la buscan es gente que conoce. Nosotros hemos ido aprendiendo en el proceso".

Obviamente, esto se traduce en un costo más elevado, pero es alentador ver que cada vez hay más conciencia por lo orgánico, porque de esta manera no se daña al ecosistema, indica.

"Dentro del proceso orgánico también rotamos cultivos, de esta manera, la tierra no se está cansando de lo mismo, así como el estiércol del ganado se reúne en un área determinada en donde se deja reposar por unos meses para que se forme la composta que, posteriormente, se agrega a la tierra. Entonces cerramos un círculo que la tierra te da y la dejamos descansar".

Allá en el Rancho Orgánico
Por Esmeralda Martínez
El Norte

(3 Noviembre 2005).- El noreste de México es la cuna de estos dos pioneros de la cultura orgánica, una tendencia que empieza a cosechar sus primeros frutos en el mundo, ofreciendo productos más sanos y libres de conservadores y químicos.

A una hora de Monterrey, en el municipio de Los Herreras, se ubica el rancho ecológico El Gato, En donde produce carne de res con el nombre de Georganika.

Ambos forman parte de este regreso a lo natural, a los productos sin conservadores y a la conciencia ecológica que se preocupa por la salud de la tierra y lo que nace de ella, y lo mejor es que sus productos están disponibles en Monterrey.

Tanto la carne como las verduras de estos dos productores se caracterizan por estar libres de fertilizantes, herbicidas o pesticidas y hormonas en su proceso de elaboración, por eso reciben el nombre de orgánicos.

Una res de altura

El gusto por la carne en Nuevo León es indiscutible, por eso en el área orgánica no podía quedarse atrás.

Así inició el proyecto Georganika, viendo la posibilidad de hacerlo más rentable y buscando un producto cárnico de mejor calidad para su familia.

"Empezamos el proyecto en septiembre del 2000, tratando de introducir ganado orgánico. Buscamos asesores extranjeros para informarnos sobre el trato que había que darle al ganado.

"Además, tuvimos que seguir una serie de normas para cumplir con lo orgánico. Para el 2003 comenzamos la comercialización de la carne con amigos, vecinos y familiares, por lo que a la gente le empezó a gustar porque realmente tiene un sabor diferente", señala.

La certificación que tiene Georganika es otorgada por Agricoop, con sede en Italia, que certifica parcelas y ranchos orgánicos.

"Yo siento que aquí muy poca gente sabe lo que es la cultura orgánica, pero ésta tiene muchas ventajas. Su sabor es distinto y se le está haciendo un bien a la agricultura y ganadería, porque no se le agrega nada artificial a la tierra, de esta manera no se contamina el medio ambiente y no se le pide a la tierra más de lo que debe dar", dice.

Al manejar todos los cortes de res, Georganika se convierte en pionera de la carne de res orgánica en el norte del País, surtiendo sus productos a restaurantes, clubes privados, colegios, hoteles y muchos hogares de Monterrey, pero también a establecimientos de la Ciudad de México, Cabo San Lucas y Puerto Vallarta.
Locacion: Rancho El Gato en Los Herreras, Nuevo León.

Carne orgánica ya está aquí
Por Claudia Mendoza
El Norte
(14 Noviembre 2003).- En la búsqueda de opciones saludables para el consumo de las carnes rojas, un par de emprendedores se lanzó a la aventura de producir carne de res orgánica, libre de hormonas, antibióticos y vitaminas que le cambian la textura y el sabor al producto.
Desde 1990, el Rancho El Gato, ubicado en Los Herreras, N.L., empezó a liberar sus tierras de pesticidas y fertilizantes, para trabajarla y luego prepararla para la engorda de ganado.
Anselmo Sáenz Salinas, socio de GE Orgánika, dice que anteriormente estas tierras se dedicaban solamente para la agricultura.
"En 2001,iniciamos con el proyecto; empezamos comprando ganado beefmaster, y como la tierra estaba libre de pesticidas y fertilizantes desde hace mucho tiempo, le instalamos sistemas de riego, se hicieron corrales y se adecuó para poder darle un buen cuidado al ganado.
En estos suelos también se cultivan rábano, tomate, elote y frijol en pequeñas cantidades, para dejar descansar la tierra, oxigenarla y prepararla para los pastos que alimentan al ganado.
En base a información que recibieron de nutriólogos y expertos dedicados a este nuevo tipo de alimentos orgánicos, decidieron ofrecer una opción sana en cuanto a carnes rojas.
"Nos dimos cuenta de que la carne que se produce en México contiene mucho anabólicos y hormonas, le dan de comer subproductos de origen animal al ganado (excremento de pollo, harina de hueso y harina de carne) y no sabe la gente qué es lo que está consumiendo".
En el caso del ganado orgánico, cuando el becerro se separa de la madre se le aplica una vacuna especial para protegerlo, pero luego de bañarlo y tenerlo aislado de los demás animales por 15 días, sólo recibe alimento como forraje y algunos cereales, explica.
"Pasando este tiempo se lleva al rancho y ahí se queda pastando libremente hasta que completa la edad de 14 meses, para luego pasarlo a un corral de engorda, en donde con se le administra una dieta sana y balanceada.
"Tratamos de que todo sea natural, que el animal no tenga ningún promotor de crecimiento y que toda su dieta sea de origen vegetal sin ningún estimulante", comenta.
"Sólo sacrificamos siete becerros por mes, tenemos producción limitada", comenta.
Los cortes de carne que ofrecen son el top sirlón, rib eye, new york y filete, y éstos se caracterizan por ser sometidos a un añejamiento en seco (dry aged) que aporta sabor y textura, al mismo tiempo que elimina toxinas y fluidos del producto.
También se ofrece carne molida, milanesa, chamberete, menudo y lengua. La carne orgánica es un producto sano y de alta calidad que no se encuentra aún comercialmente en el mercado, pero que por iniciativa de dos regiomontanos puede llegar hoy a sus hogares.

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